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Las diferencias entre ser un jefe y ejercer el liderazgo

Las diferencias entre ser un jefe y ejercer el liderazgo

Aunque estas dos palabras están estrechamente ligadas, el liderazgo es algo muy distinto a ser jefe. En la administración, cualquier profesional o experto con título de MBA (máster en Administración de Empresas) tiene muy en cuenta que debe hacer una persona que, además de dar órdenes, sea capaz de guiar a un equipo de trabajo hacia el éxito.
Estudiar este máster en la EIA no solo brindará al alumno excelentes conocimientos que podrá usar a lo largo de su vida laboral, sino que también le enseñará fielmente cómo ser un líder muy respetado y admirado.

¿Qué significa ser un líder en la administración?
Una empresa siempre ha de contar con profesionales que sepan cómo ocupar altos mandos sin dudar. Esto quiere decir que un administrador ha de tomar las decisiones oportunas y transmitirlas de la forma adecuada a sus subordinados. La palabra liderazgo en estos casos significa varias cosas:

  1. Guía. Un líder es una persona que puede dar órdenes, pero, por encima de esto, es capaz de orientar a sus compañeros, animarlos y ayudar en todo lo que sea posible. Todo esto para que un proyecto se realice de una manera muy natural y efectiva.
  2. Compromiso. Un profesional que se implica tiene muchas más posibilidades de triunfar. Por otra parte, una persona que entiende a los demás y que está totalmente concentrada y enfocada en algo transmitirá y creará un ambiente de trabajo mucho más cómodo.
  3. Autonomía. Ser un líder permite la exploración de opciones diferentes a las tradicionales. Un director que no tenga madera de líder nunca se saldrá de lo convencional para la solución de alguna problemática que se pueda presentar. Sin embargo, cuando se cuenta con libertad de pensamiento, es posible idear nuevas estrategias que pueden llevar a una compañía a alcanzar todos sus objetivos.
  4. Decisión. Este aspecto está muy relacionado con el anterior. No obstante, además de poder crear nuevas estrategias que le servirán a la sociedad, el director ha de saber cuándo está tomando una buena decisión o, por el contrario, cuando se está equivocando. Sin lugar a dudas, este es un factor fundamental en la productividad de cualquier empresa o negocio.

¿Es mejor ser un líder o un jefe?
Los profesionales de la EIA están en completa libertad y facultad de elegir qué característica adquirir. Sin embargo, están preparados y saben que el liderazgo siempre es lo mejor y lo que precisa cada empresa. A día de hoy, las compañías no necesitan a alguien que se pase todo el día sentado en una oficina dando órdenes. Requieren de una persona que trabaje mano a mano con los empleados y que los guíe para que, además de realizar un trabajo excelente, se sientan muy cómodos en su puesto.
Cuando un administrador logra alcanzar un MBA, adquiere algunas características que lo pueden definir como un auténtico líder. Estas son las más importantes:

  • Toma decisiones con mucha calma y profesionalidad.
  • Trata a sus empleados como iguales y les proporciona un ambiente laboral muy tranquilo y productivo.
  • Muestra un alto grado de compromiso e implicación.

En definitiva, lo que lo hará diferente y sobresaliente será su capacidad para aumentar el rendimiento de la compañía mediante sus aptitudes para liderar.

¿En qué casos hay que ejercer de líder?
Existen varias situaciones en las que un jefe ha de convertirse en un tutor que sirva de apoyo para que todos los procesos se lleven a cabo de una buena manera. No se debe olvidar que, en una empresa, cualquier error puede salir muy caro, por lo que el administrador tiene que actuar siempre con la máxima responsabilidad.

Planificación de nuevas estrategias
Por regla general, en las juntas en las que se planean nuevas metodologías o estrategias casi nadie tiene algo nuevo que contar. Por lo tanto, esta es una de las mejores oportunidades con las que cuenta un administrador para hacerse notar como alguien que puede liderar fácilmente. En estos casos, lo que ha de hacer es aportar nuevas ideas que beneficien el futuro de la empresa. Además, hacerse cargo y responsable de cada una de ellas.

Solución de problemáticas mayores
En este tipo de problemas no se debe perder nunca la cordura. Si bien es cierto que cualquier error puede llevar a la sociedad a la quiebra, los administradores han de mantener en todo momento la calma para tomar las decisiones acertadas. Un inconveniente, por importante que parezca, nunca es imposible de resolver para un magíster. Es en esos momentos donde sacará a relucir sus conocimientos y su capacidad para guiar a sus compañeros.

Capacitación de nuevo personal
En algunos casos, los encargados de formar a los nuevos trabajadores son los administradores. Esto se debe a que son el personal con mayor conocimiento de lo que se hace en dicha empresa. Se trata de una labor fundamental para cualquier organización. Hacer un buen trabajo significa que ese nuevo compañero realizará su tarea sin tener que ser vigilado constantemente, así que le dará mucho espacio al jefe para poder concentrarse en otros deberes más importantes.

Cuando las cuentas no cuadran
Un desfalco en el presupuesto de la compañía puede ser otro problema muy grave en el cual se ve envuelto, sobre todo, el administrador. Aunque lo ideal es que todo esté en orden, en los momentos en los que aparezca un error en las finanzas debe tener un equipo encargado (que lo incluya) para que puedan encontrar y solucionar el contratiempo sin que llegue a ser demasiado grave.

Diferencias entre el liderazgo y jefatura
Es habitual confundir el significado de estos dos términos. Sin embargo, lo que diferencia a un líder de un superior es:

  • Tanto los líderes como los jefes adoptan decisiones importantes, pero los primeros no se sientan a esperar que alguien haga el trabajo por ellos. También forman parte del proceso y velan para que se lleve a cabo de una manera efectiva. Para conseguirlo, revisan y efectúan buenos controles de calidad.
  • Un líder busca soluciones, mientras que un director las exige. Esto quiere decir que los administradores siempre son proactivos o colaboradores, tanto para pensar una solución como para realizarla.
  • El capitán es quien promueve un ambiente de trabajo sano e idóneo. Por el contrario, el jerarca solo está esperando que se cumplan sus órdenes. El líder, por su parte, está pendiente de que todo se haga bien, pero, si llega a ocurrir algún fallo, podrá corregirlo inmediatamente. Además, este no busca despedir culpables, sino que el responsable no vuelva a cometer el mismo error. De esta forma, los empleados siempre trabajarán con menos carga.

En resumen, aunque los conocimientos siguen siendo la parte fundamental y lo que define a un profesional, no sirven de nada si no se acompañan de compromiso y ética profesional. Estos dos factores pueden ser adquiridos gracias a una universidad que se preocupa mucho más por la calidad que por la cantidad de alumnos que logra formar en sus instalaciones.

Razones para estudiar el máster en Administración de Empresas en la EIA
Cuatro son las principales razones que impulsan a los estudiantes a decantarse por la EIA a la hora de adquirir el título de MBA:

  1. Es aspiracional y para los mejores. Todos los profesionales que salen de esta institución son formados con mucha ética y profesionalismo. Es un espacio que tienen las estudiantes para lograr ser los administradores más competentes. De esta forma, siempre van a lograr muy buenos puestos en el ámbito laboral.
  2. Calidad en vez de cantidad. La institución se encuentra avalada en alta calidad desde el 2010. Sin embargo, lo que la hace aún más especial es que tienen muy en cuenta la formación individual de cada aspirante y que esta se realice de la mejor manera posible.
  3. Exclusividad. No cualquier persona puede aspirar a realizar u obtener el título de MBA. En este sentido, solo se aceptan los estudiantes con mejores expedientes y los que mayor compromiso demuestran.
    Enfoque profesional e individual. Una de las ventajas de estudiar esta maestría es que el alumno obtendrá una formación basada en fortalecer tanto sus competencias profesionales como personales.

Las personas que ya hayan cursado un pregrado tendrán la posibilidad de ampliar sus fronteras y conseguir una preparación mucho más especializada, algo que es muy necesario hoy en día. Aunque es cierto que la formación profesional es requerida, la capacidad e intelecto que se adquieren con esta ayuda pueden dar como resultado un administrador capaz e íntegro, el cual podrá enfrentarse a cualquier situación y salir siempre victorioso.

Por qué apostar por la EIA
Siempre es bueno querer llegar cada vez más lejos. En el caso de los administradores, el programa de especialización se convierte en la opción más adecuada para aspirar a los mejores puestos en empresas muy reconocidas tanto a nivel nacional como internacional. Gracias al máster en Administración de Empresas de la EIA, los alumnos aprenderán todos los aspectos relacionados con el liderazgo y, además, obtendrán una formación personal que será la responsable de que puedan desenvolverse con mucha más facilidad en cualquier ambiente laboral.

 

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